Copita

¿Qué es la copa menstrual?

La copa menstrual es una alternativa al uso de tampones y compresas. Es un recipiente que no absorbe la sangre sino que la contiene en su interior. ¿Por qué considerar esta opción?

Por tu salud

Una sola compresa contiene: neutralizantes de olores y perfumes artificiales, poliéster, adhesivos, polietileno, polipropileno y glicol de propileno, organismos genéticamente modificados (transgénicos), contaminantes relacionados con trastornos hormonales, cáncer y defectos de nacimiento… Y los tampones contienen además blanqueadores y productos químicos como dioxinas, furanos y pesticidas. Además, tanto las compresas, como los tampones están fabricados de celulosa, que se saca de la madera y que por cierto no es blanca, por lo tanto ahí comienza el proceso químico. Debe ser sometida primero a un blanqueamiento con cloro para que parezca algodón (aunque hay compresas ecológicas de algodón, pero esas no son las que habitualmente compramos). Todos estos compuestos pueden ocasionar reacciones alérgicas, intolerancia o irritación, infecciones y hongos producidos por la propia descomposición del líquido menstrual durante horas sobre celulosa y plástico… Sin olvidar el síndrome de shock tóxico, una enfermedad grave que puede ser ocasionada por el uso de tampones por demasiado tiempo. Cabe recalcar que los fabricantes de tampones y compresas no están obligados a revelar los ingredientes que utilizan ya que están consideradas como productoras de “utensilios médicos”, por lo que no están sometidos a procesos de esterilización, y pueden ser portadores de bacterias u hongos. Los materiales con los que se fabrica la copa son ecológicos y biocompatibles. Existen en el mercado copas fabricadas de silicona quirúrgica, látex y plástico quirúrgico.

La copa ayuda a la desintoxicación de todos aquellos químicos que se han ido acumulando en nuestro útero y ovarios que han sido absorbidos por la vagina, que es la parte del cuerpo que tiene más capacidad de absorción. Es importante saber que la mayoría de los productos que entran en contacto con nuestro cuerpo terminarán distribuidos en sangre.

Por el medio ambiente

Los tampones y las compresas, además de ser tóxicos, son contaminantes durante su proceso de fabricación y desechado. Esto es debido al cloro y el polietileno que contienen hace que se contamine el agua y tarde más de 150 años en degradarse por completo. Para hacernos una idea, una mujer utiliza una media de 25 tampones o compresas en cada ciclo menstrual: un total de 300 al año. Alrededor del mundo se calcula que un 30% de mujeres está en edad menstrual lo que supone un total de más de dos millones de mujeres, es decir, se desechan alrededor de 94.500.000.000 de tampones y compresas. Toneladas de plástico y elementos contaminantes que tardan mucho en degradarse y no tienen posibilidad alguna de reciclarse. Y eso sin mencionar los embalajes que llevan éstos mismos. Para hacerse una idea, si cada compresa después de usada pesa 5 gramos, producimos 65 kg de basura al año sólo en compresas. En 40 años son 2.600 kg de basura. O sea que cada cien mujeres menstruantes producimos 6.500 kg de basura al año. En 40 años (aproximadamente la duración de la vida fértil) tiramos a la basura 260 toneladas de protección menstrual altamente contaminante y no degradable en nuestro medio ambiente.

Por comodidad

La copa contiene hasta tres veces más que un tampón, puedes llevarla hasta 12 horas y es ideal para hacer cualquier deporte, no molesta y no se nota, y la puedes usar para dormir.

Por tu bolsillo

El precio de la copa suele variar entre 10 y 30 euros. Supongamos ahora un gasto mensual de 4€ en tampones o 2,5€ en compresas: esto nos resulta un gasto de unos 50€ al año. Teniendo en cuenta que la copa puede durar hasta 10 años, podríamos ahorrar 500€ de tampones por 10€ en una copa.

Cabe preguntarnos, ¿por qué la copa no se impone en España? El peso de los tabúes es eminente en nuestra sociedad y no son pocas las mujeres a las que les repele su propia sangre. Y pocas se han librado de un paseo al baño compresa en manga bajo el estigma entorno a la menstruación.

Por tu cuerpo o por el medio ambiente, no tienes nada que perder…